Comunicadores del Sur

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San Telmo: otra jornada de represión en un conflicto complejo

12.3.2019

Por Fernando Tebele

Cualquier represión nos genera indignación. También se juega por allí, siempre, algo de tristeza; pocas cosas impulsan más a sentir rabia que las fuerzas de seguridad desatadas de furia. Pero la represión del domingo a los artesanos y artesanas de San Telmo duele más, mucho más. Conviene repasar la historia del conflicto para entender por qué no fue simplemente otra represión.

En la última semana de enero, recibimos a Mónica Alegre, la mamá de Luciano Arruga, para un programa especial de Radio La Retaguardia. Estaba triste. Hace 10 años que le secuestraron, asesinaron y desaparecieron a su hijo ¿Cómo iba a estar? Nos aclaró, en todo caso, que no estaba triste solo por eso. Hacía ya varias semanas que no podía trabajar en su puesto de la Feria de San Telmo, donde desde hace 7 años, cada domingo, abre su paño y vende unos muñecos hermosos, tejidos con la técnica amigurumi. Arreglamos para que a la semana siguiente nos visitara de nuevo, pero ya para contar el conflicto. Cuando hizo su relato de la situación, nos sorprendimos bastante. Lo más lógico era pensar que el enfrentamiento fuera con el Gobierno de la Ciudad, a cargo de Horacio Rodríguez Larreta; de hecho es lo que piensa mucha gente después de la represión. Por supuesto que él está del otro lado.

Pero la sorpresa mayor fue cuando nos contó que detrás de un acuerdo que pudo haber culminado con la legalización de los puestos de la feria, se esconde en realidad una disputa sectorial que ensucia todo. Mónica se sumó a la Cooperativa El Adoquín (integrantes de la CTEP) hace 5 años, casi tantos como los que lleva en la Feria. Seguramente lo hizo pensando en que con otros y otras estarían más protegida; algo de eso aprendió a la fuerza. A la cooperativa también le venía bien su ingreso: la mamá de Luciano Arruga adentro de una coope del Movimiento Evita, mirá vos. En su relato desilusionado, Mónica explicó que cuando les contaron que se había conseguido un acuerdo entre el Gobierno de la Ciudad y El Adoquín, nadie dudó en alegrarse. Sin embargo, un domingo de enero en el que fueron a trabajar a su nueva ubicación, Defensa al 1000, se enteraron de que temprano, esa misma mañana, la Policía de la Ciudad había corrido a quienes históricamente ocuparon esa cuadra. En ese momento, a Mónica se le vino toda su historia personal a la cabeza. Le pasó cuadro por cuadro, como si fuera una película. Seguramente no linkeó en el momento una cosa con otra, pero dijo NO, igual que Luciano. Cuando comenzó a charlar con otras y otros, eran muchas personas las que sentían lo mismo: no podían ganar un derecho avanzando contra el de un par. Aparece como básico pensarlo de ese modo. Sin embargo, en esas situaciones límite, así como a casi un centenar de feriantes les salió poner la comunidad por encima de la individualidad, muchas otras personas dentro de El Adoquín decidieron seguir adelante. Desde hace 10 domingos, quienes permanecen en la cooperativa, con Gabriela Olguín como referente, se instalan en la calle Chile, dejando de lado la chance de ocupar el 700 de Defensa.

“Como gesto para con los compañeros y compañeras, hasta que no se resuelva la situación, solo vamos a trabajar sobre Chile”, dicen desde el sector de Olguín. Dejan la resolución del conflicto en manos del gobierno porteño, que con naturalidad lo resuelve como ayer.

Mientras tanto, el sector disidente se niega a abandonar el 800, 900 y el 1000 de Defensa, donde los empresarios de negocios de antigüedades no los quieren ni ver, aunque sea notoria la baja de público en esas cuadras desde que no está la feria en la calle. Los y las feriantes interpusieron un recurso de amparo que intenta dejar las cosas como estaban y obligar al Gobierno de la Ciudad a retroceder y sentarse a negociar con todos y todas.

Los domingos anteriores fueron de tensión entre los dos sectores. Ocurrieron algunos hechos poco felices, pero que no pasaron a mayores. Ayer la tensión se desbordó. Y en ese contexto la policía y el gobierno CABA hicieron lo que les encanta hacer: avanzaron con las botas firmes, los machetes erguidos y el gas siempre a mano. En su paso no distinguieron entre feriantes o paseantes solidarios que se acercaron a ver qué sucedía e incluso les pegaron a turistas por sacar fotos. Detuvieron a 18 personas y las dividieron en tres alcaidías, para provocar desmovilización. El lunes después del mediodía comenzaron a recuperar su libertad.

En el Facebook de la CTEP Capital, pudo leerse el domingo a la noche un breve posteo: “Libertad inmediata a lxs trabajadorxs detenidxs en San Telmo”. Frío. De compromiso. Poco solidario. La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular consiguió en pocos años convertirse en una importante referencia de reagrupamiento de un sector que estaba ninguneado: el de las cooperativas y el de quienes trabajan en la economía popular. Hicieron un gran laburo. Este conflicto no está a esa altura. Mancha la construcción. Es imprescindible que busquen los caminos para borrar una palabra que está en el aire, y de la que no se vuelve: traición. Es claro que sus dirigentes están ocupados en jugar en las grandes ligas electorales. Seguramente estará bien que así sea; no lo tengo claro. De lo que no tengo dudas es que cada vez se hace más tarde para resolver este conflicto. Dejarlo en manos de Rodríguez Larreta solo se puede entender de un modo: quieren que les saquen a sus ex compas de encima. Queda para otro análisis entender cómo fue que el Estado ha conseguido que cada sector negocie la suya, sin el más mínimo interés por su propio sector en general. Uno puede esperar eso de los gordos de la CGT, y quizá ni de ellos, porque cuando un sindicato va a un acuerdo, lo hace para todos y todas, estén afiliados o no. El poder divide y reina. Todavía se puede borrar con la mano lo que evidentemente, de tan fulero, se debe haber firmado con el codo. Todavía se puede. Pero cada vez estamos más cerca de la calle sin retorno. El domingo seguramente, el jefe de gobierno porteño esbozó una sonrisa cuando se enteraba. Ojalá haya sido el único.

Bregman: “El fallo del fiscal Santurian es una nueva barbaridad en la criminalización de la protesta”

12.3.2019

La diputada porteña afirmó que ese fallo "sienta un antecedente nefasto para las libertades democráticas de quienes defienden activamente la educación pública.” El fiscal imputa a los padres de estudiantes por manifestarse en defensa de la educación pública.

Myriam Bregman, diputada del PTS en el Frente de Izquierda declaró que: “El fallo del fiscal Santurian contra 43 padres de estudiantes, es una nueva barbaridad en la criminalización y representa un salto en la represión que estamos viendo actualmente en la Ciudad de Buenos Aires. Quieren tapar la crisis con una política represiva cada vez más feroz. Lo de este fiscal es una locura, hacerles una imputación a los padres de los pibes y pibas que ejercieron su legítimo derecho a la protesta, defendiendo su educación. ¿Qué pretenden que hicieran los padres? ¿Que ejercieran represión ideológica sobre los adolescentes, que les prohíban pensar? ¿Salir de sus casas?.”

La diputada de la Ciudad agregó que “desde la Comisión Contra la Violencia Institucional que presido, hicimos una reunión especial con cientos de estudiantes, donde recibimos muy graves denuncias del amedrentamiento ejercido por la Policía en las movilizaciones estudiantiles y las puertas de los colegios más humildes, hostigando y persiguiendo a las y los pibes. Presentamos un informe para dar cuenta de la criminalización creciente a la juventud.”

#PorLaEducaciónContraLaPersecución

12.3.2019

Imputaron a 43 madres y padres por no impedir las protestas llevadas a cabo por sus hijes en 8 colegios porteños. La Ministra de Educación Soledad Acuña celebró la medida del fiscal Santurian. Este último explicó, reflejando la intencionalidad política de su accionar, que la decisión “va más allá de la pena, tiene que ver con la discusión de la responsabilidad jurídica de los padres en estos casos, lo cual es muy importante para evitar futuras tomas”.

 

LES ESTUDIANTES SECUNDARIES QUEREMOS DIÁLOGO, NO DENUNCIAS

 

Sobre esta situación, Joaquín Santucho, Presidente del Centro de Estudiantes del Juan Pedro Esnaola y referente de la Coordinadora de Estudiantes de Base involucrado en el conflicto, declaró: “Les estudiantes secundaries nos posicionamos como sujetos de derecho, tal como indica la ley 16.061 de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. De esa forma, nos movilizamos año a año por construir una mejor educación para todes en la Ciudad de Buenos Aires mientras los intereses del Gobierno pasan por otras cuestiones: el derecho a la educación se ve vulnerado cuando faltan vacantes, no hay suficientes escuelas, las condiciones edilicias son pésimas y no se cumple la ley de Educación Sexual Integral”. El referente estudiantil agregó: “Las medidas como las tomas de colegios se evitarían muy fácilmente si el Gobierno garantizara nuestros derechos y escuchara las voces de les protagonistas de la educación. Les estudiantes secundaries estamos organizades, junto con docentes y familias, y elegimos preservar la identidad de les afectades para evitar conflictos legales con sus declaraciones. Los conflictos educativos jamás se van a resolver con denuncias judiciales, por eso les estudiantes secundaries afirmamos: #PorLaEducaciónContraLaPersecución”.

 

Tamara Goldzamd, ex alumna del Mariano Moreno que fue parte de las medidas cuestionadas, comentó: “La Ministra de Educación busca construir un discurso de odio cargado de mentiras. Su objetivo es que les estudiantes no luchemos por nuestro derecho a la educación pública ni desarrollemos propuestas educativas, sino que nos encontremos atemorizades por la persecución que llevan a cabo en nuestra contra. Sin embargo, nosotres seguiremos luchando porque estamos convencides de que Macri, Larreta y Acuña deben terminar su gobierno en 2019: somos les jóvenes quienes militamos en las aulas y en las calles todos los días y lo vamos a seguir haciendo contra quienes busquen amedrentarnos.”

 

Alan Nadal, estudiante del Mariano Moreno y referente de Lobo Suelto, sostuvo: “El Gobierno busca demonizarnos con campañas de odio y de miedo; enmarcando esta decisión en el contexto electoral, es clara la intencionalidad política de la medida y el doble discurso que da la Ministra Acuña: hace un año comentaba que el protocolo en caso de tomas se aplicaría pasando la responsabilidad a padres y madres si hubiera alguna rotura o daño al establecimiento, ahora resulta que el motivo es ‘impedir el ingreso a espacios públicos’”. El alumno de uno de los colegios involucrados agregó: “El macrismo busca alejarse de los debates educativos y llevar la discusión a las medidas judiciales ya que entienden que sus políticas en materia de educación pública no son ejemplo para reivindicar en ningún sentido. Invitamos a Acuña y a todo el Ministerio de Educación a reunirse con nosotres en espacios vinculantes y resolutivos para pensar las soluciones a todas las deficiencias del sistema que vivimos las comunidades educativas todos los días, en vez de perder tiempo con medidas judiciales”.

Represión en San Telmo: "Nos acorralaron como perros, nos pegaron y llevaron a compañeros detenidos"

11.3.2019

Efectivos de la Policía de la Ciudad arremetieron brutalmente contra un grupo de artesanos y artesanas que se manifestaban sobre la calle Defensa, durante la jornada de ayer. "Fue una barbaridad, agarraban a cualquiera que corría. Tuvieron una actitud de cacería", señaló una de las feriantes. 

La Policía de la Ciudad volvió a ser protagonista de un hecho represivo durante la jornada de ayer, domingo 10 de marzo. Un grupo de uniformados reprimió brutalmente a una protesta de artesanos y artesanas en la calle Defensa, en el barrio porteño de San Telmo. El violento accionar policial terminó con 23 personas detenidas, entre ellas, turistas que se encontraban paseando. “Nos acorralaron como perros, nos pegaron y llevaron a compañeros detenidos y a gente que estaba caminando”, señaló a FM La Tribu,  Mariana, una de las artesanas que fue testigo de la brutalidad policial.

En esta misma línea se expresó Asunción Prado, miembro de Artesanxs Unidxs de la calle Defensa: “Tenemos a un compañero al que le pegaron en la cabeza, una compañera tiene el brazo magullado y otra a la que vieron filmando empezaron a golpearla. La violencia la provocaron ellos”. 

En esta misma dirección, Prado aseguró: “Fue una barbaridad, agarraban a cualquiera que corría. Tuvieron una actitud de cacería”. Asimismo, añadió: “Vinieron a la carga con todo, nos hicieron sacar la olla popular, secuestraron mercadería y nos rompieron los caballetes”.  “Vi que entraron a los empujones. Tuve que agarrar a una señora que estaba ahí porque se la llevaban puesta”, explicó. 

Cabe recordar que el reclamo de los artesanos se vincula a 400 familias que se encuentran imposibilitadas de trabajar sobre la calle Defensa por prohibición del GCBA. El reclamo ya lleva dos meses y todavía no encuentra solución. Por su parte, desde la Garganta Poderosa publicaron un texto escrito por la madre de Luciano Arruga y artesana, Mónica Alegre, en relación a la represión policial: “Hace siete años que vendo en la feria de San Telmo muñecos tejidos. Como cada domingo venimos para poder subsistir. Durante 5 años pedimos la legalización de la feria hasta que nos llamaron para avisarnos que nos iban a relocalizar en una calle junto a otros compañeros artesanos: quieren echarlos, para que vayamos nosotros. Y no, no vamos a ser cómplices de esa situación. El Gobierno de la Ciudad dice que está predispuesto a normalizar la situación, pero la solución que emplearon hoy fue la misma que utilizan día a día en las calles: represión y más represión. ¡Y se llevaron a 18 laburantes detenidos! No nos dejan ganar el mango dignamente ni tampoco expresarnos. Vinimos a armar el paño pacíficamente y nos decomisaron toda nuestra mercadería a los atropellos, sin identificarse y sin escuchar. No somos forajidas, somos personas que solamente queremos trabajar”.

Artesanos de San Telmo: el Gobierno contra el trabajo y la cultura popular

11.3.2019

Por Ignacio Marchini y Carla Perelló

En el día de ayer, la Policía de la Ciudad reprimió a los y las artesanas de la feria de San Telmo. Detuvieron a 18 personas y hoy las liberaron de la Fiscalía PCyF Nº 35, a cargo de la Dra. Celsa Victoria Ramírez. Hace más de dos meses que se encuentran en conflicto con el Gobierno de la Ciudad y desde el 13 de enero que no pueden trabajar. ¿Qué pasó ayer y cómo se llegó a esta situación?

Los y las artesanas de la Feria de San Telmo se manifestaron en Defensa al 1000, el lugar que ocuparon durante más de 10 años. Desde el 13 de enero no pueden trabajar y es la segunda vez que la Policía de la Ciudad lxs reprime, contando los hechos del domingo 3 de febrero.

La agrupación Artesanos Unidos de la calle Defensa exige desde hace más de dos meses que les restituyan sus puestos de trabajo sobre la calle Defensa del 700 al 1000, entre Chile y Carlos Calvo. Si bien tienen dos amparos interpuestos en la justicia porteña, en el Juzgado Nº1 en lo Contencioso, Administrativo y Tributario a cargo de la jueza Romina Tesone, la lentitud del proceso judicial no se condice con la necesidad imperante de trabajar. Con el día de ayer se cumplieron nueve domingos desde que no pueden vender sus artesanías.

Durante las manifestaciones pacíficas de ayer, que consistieron en desplegar algunos de sus productos en las calles que les niegan y acompañar con cantos y batucadas, una vidriera blindada de un local de antigüedades estalló. Como se ve en la foto, el vidrio cayó sobre la vereda, lo que indicaría que el impacto vino desde adentro. Marcha estuvo presente en las manifestaciones y en ningún momento hubo alguna muestra de hostilidad de los y las artesanas. Los anticuarios son grandes promotores del desalojo de la Feria de Artesanos, acusandolxs de “competencia ilegítima”.

Esta fue la excusa para que el comisario Benítez (que se lo puede ver en un video prepoteando a algunas personas), a cargo del operativo, ordenara la disposición del cordón policial y le explicara a los y las artesanas que de continuar en las inmediaciones de la calle Defensa al 1000 podrían haber personas detenidas y se les podría imputar un ataque a la propiedad privada por la rotura del vidrio, lo cual implicaría una causa penal.

Los y las artesanas se retiraron pacíficamente y fueron a manifestarse a Defensa y Chile, en frente de la feria de la cooperativa El Adoquín, que integra la CTEP y que está presidida por Gabriela Olguín. Artesanos Unidos de la calle Defensa tiene varios miembros que se fueron de la cooperativa a raíz de la denuncia contra Olguín, a quien acusan de haber arreglado unos 220 permisos con el Gobierno de la Ciudad en la calle Defensa al 700, lo que implicaba sacarle el lugar de trabajo a otrxs feriantes organizadxs por fuera de la cooperativa. Cuando se enteraron de esta situación, más de la mitad de las y los miembros de El Adoquín se negaron a usurparles el lugar a otras personas y se fueron de la cooperativa. Ese arreglo fue el desencadenante del conflicto.

Cuando ayer quisieron retornar a Defensa al 1000, donde se estaban manifestando originalmente, se desató la represión policial que se viralizó en las redes sociales y fue noticia en los medios masivos de comunicación.

La decisión que ha tomado el Gobierno porteño de no permitir a un grupo de 400 artesanos y artesanas ubicarse entre las calles de Defensa del 700 al 1000 acaba por afectar al resto de las y los feriantes, entre ellxs a lxs artistas plásticos que desde 2003 ocupan un espacio a la altura de Defensa al 100. Héctor Huaman, un peruano que llegó en 2009 con sus obras, es uno de ellxs. “El problema que tenemos nosotros es con respecto al espacio público en el que estamos hace muchos años. La razón es que el gobierno porteño busca rédito económico y nos están sacando del lugar para poner en reemplazo nuestro a otros artesanos -a lxs artesanxs que estaban al 700- porque en lugar de ellos van a poner puestos de comida y a los artesanos que estaban del 800 al 1000”, explicó.

Son más de 30 artistas plásticos a quienes las autoridades les ofrecieron permanecer en la feria, pero no de manera conjunta sino “diseminados”, como contó Huaman: “Lo más dañino es que se está atentando contra la cultura. No olvidemos que el arte cumple un rol fundamental que es de sensibilizar, humanizar y hermanar pueblos a partir de la cultura. Estamos acá luchando para reivindicar nuestro lugar de pertenencia y defender nuestro derecho al trabajo, que es lo que nos hace iguales a todos”.

La postura inflexible del Gobierno de la Ciudad no tiene sustento legal. Primero, porque si otorgaron 220 permisos para la calle Defensa al 700 quiere decir que los y las artesanas son plenamente legalizables. Segundo, porque obvia el principio jurídico de “confianza legítima”, como explicó uno de los abogados que presentó un amparo ante la justicia porteña en representación de los y las artesanas.

Ahora, en cuanto a las y los detenidos, es probable que durante más de un año sobre ellxs pesen causas por resistencia a la autoridad y violación a la propiedad privada. Mientras tanto, aún quedan las expectativas de que esta semana la jueza Tesone se pronuncie sobre las dos cautelares presentadas y emita una cautelar que permita retrotraer la situación previa al 9 de enero, fecha en la que el gobierno a cargo de Horacio Rodríguez Larreta decidió emitió la resolución otorgando los permisos que originaron el conflicto. Artesanxs y artistas aguardan en pie de lucha. Como exclamaban ayer con sus cánticos, “por el trabajo y en defensa de la cultura popular”.

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