Comunicadores del Sur

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La policía porteña estrenará en marzo las pistolas taser

16.1.2019

En el marco de una avanzada represiva por múltiples frentes, el Gobierno porteño dispuso para marzo la incorporación de las pistolas eléctricas adquiridas por el Gobierno Nacional.

 

Las mismas habían sido compradas mediante el Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich pese a la oposición de la totalidad de los organismos de derechos humanos y de todas las indicaciones y dictámenes internacionales que exhortan a evitar su uso debido a su peligrosidad.

Las pistolas taser, a pesar de ser llamadas insistentemente por los medios hegemónicos "armas no letales" pueden llegar a serlo bajo diferentes situaciones, dependiendo de la condición de salud de la víctima, por dar un ejemplo. En distintos lugares del mundo se han registrado, con mayor o menor rigurosidad, muertes debido a su utilización.

Ello sin considerar que puede llegar a ser empleadas como elementos de tortura, convirtiéndose así en una picana portátil y, una vez más, avalada por el Estado.

Los metrodelegados contra el uso de las Taser en el subte

16.1.2019

Los trabajadores del subte cuestionaron el anuncio del Gobierno porteño sobre la implementación de las pistolas eléctricas. “Una acción de ese tipo puede generar un caos”, advirtió Beto Pianelli y adelantó que llevarán adelante medidas de protesta. Diego Santilli ratificó que se usarán las Taser porque son una “herramienta más”.

 

Los trabajadores de la Asociación de Trabajadores del Subte consideraron una “locura total” la utilización de pistolas Taser en las estaciones, como anunció el Gobierno de la Ciudad, por lo que evaluarán medidas de protesta en conjunto con organismos de derechos humanos que ya cuestionaron la utilización de esas armas. El vicejefe porteño, también a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad, Diego Santilli, volvió a defender esta mañana el uso de las pistolas eléctricas: “La Taser será una herramienta más para reducir al delincuente en un ambiente más controlado y cerrado, como es el subte”, justificó.

“Es una locura total. No entienden el peligro. Una acción de ese tipo puede generar un caos en el subte. Están manejando una violencia inconcebible”, se quejó el secretario general de los metrodelegados Roberto ‘Beto’ Pianelli.

Según aclaro, el sindicato va a realizar en los próximos días una serie de consultas con organizaciones de derechos humanos para “hacer una acción de protesta todos juntos”. “No se trata solamente de un problema de los trabajadores del subte sino de todos los usuarios y toda la sociedad”, agregó.

“Vamos a hacer también una campaña pública para convocar a la gente a manifestarse contra esta medida”, indicó. Para Pianelli, en el subte “hay poca posibilidad de robo tradicional, como para que la policía tenga que utilizar este tipo de armas, que “van a generar mayores niveles de violencia”.

El dirigente criticó que el Gobierno plantea el uso de estas pistolas “como si fueran de juguete” cuando en casos extremos pueden llegar a ser letales. El jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, dijo el martes que se estudia la posibilidad de que la Policía de la ciudad utilice las pistolas Taser en las estaciones de subterráneos, que son el ámbito cerrado más grande y en el que más gente circula.

Santilli defendió la idea de que las Taser son ideales para el subte por ser un “ambiente más controlado y cerrado”. También dijo que estas pistolas serán “herramienta más” en manos de los policías para actuar frente a un delito. “La policía tiene su arma reglamentaria y una ley que tipifica su uso. La Taser será una herramienta más para poder reducir al delincuente en un ambiente más controlado y cerrado, como es el subte”, aseguró el vicejefe.

“Las Taser ayudan a reducir al delincuente. El policía sabe cuando actuar, y utilizará -además del (bastón) tonfa y la pistola reglametaria- la Taser, una herramienta no letal”, indicó el funcionario porteño, que precisó que las capacitaciones a los efectivos comenzarán en el mes de febrero.

En cuanto a las críticas de los organismos de derechos humanos sobre el uso de estas pistolas, desaconsejadas ya que podrían ser utilizadas como un elemento de tortura porque no deja marcas visibles, Santilli dijo que habla “con todo el mundo” sobre el tema, y que está dispuesto a hacerlo “con todos los sectores”.

Punitivismo bajo tierra: Larreta también comprará pistolas Taser para usarlas en el subte

15.1.2019

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires empuja en la misma línea que la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Tanto el oficialismo como el peronismo impulsan una política de “mano dura” que criminaliza la pobreza.

 

Horacio Rodríguez Larreta da un paso más en la oleada punitivista que marca la agenda política. Este martes se confirmó que la Ciudad de Buenos Aires también comprará pistolas Taser y las utilizará en el subte.

En declaraciones realizadas durante la mañana de este martes, el jefe de Gobierno porteño afirmó que "siguiendo el lineamiento del Gobierno nacional, la mejor utilización es en lugares cerrados. El ámbito cerrado más grande, por donde más gente circula es el subte".

Dando cuenta de la sintonía con el discurso represivo que tiene el gobierno nacional, Larreta también señaló "estamos conversándolo con el Gobierno nacional, estamos totalmente coordinados”. Es preciso recordar que, a inicios de 2018, se había producido un cortocircuito entre el titular del Poder Ejecutivo en CABA y la ministra de Seguridad alrededor del uso de estas armas.

La decisión de Larreta se inscribe en el nuevo marco político donde la bandera de la llamada inseguridad flamea abiertamente entre el conjunto de las fuerzas políticas que respondes a los intereses empresarios.

Tal como ha sido denunciando por parte de la oposición, de organismos de derechos humanos y organizaciones sociales y políticas, las pistolas Taser están señaladas por la ONU como "armas de tortura".

“Se necesitarán 240 pesos más para realizar la misma cantidad de viajes que en 2018”

15.1.2019

Por La Naranja del subte

Con respecto a la subida del pasaje de subte a $15,50, Christian Paletti, vocal de la Asociación gremial de trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) afirmó que “si en el 2018 con $100 de tarjeta Sube – costando $6 colectivo y $7,50 el subte – realizabas entre 13 y 16 viajes, hoy con esos $100 sólo podrías realizar 6 viajes y necesitarías 240 pesos más para realizar la misma cantidad que en 2018”.

 

Hoy el pasaje del subte aumentó a $15,50 y en abril llegará a los $21, acumulando un aumento de 1800% en 7 años. Lo mismo para colectivos: $15 el mínimo, que trepará a $18 en marzo y lo mismo para el ferrocarril.

“Con esto”, declaró Christian Paletti, vocal electo de la AGTSyP, “si en el 2018 con $100 de tarjeta Sube – costando $6 colectivo y $7,50 el subte – realizabas entre 13 y 16 viajes, hoy con esos $100 sólo podrías realizar 6 viajes y necesitarías 240 pesos más para realizar la misma cantidad que en 2018”.

Tremenda confiscación al bolsillo popular no se corresponde con la pésima calidad del servicio, con pasajeros comprimidos como ganado, frecuencias bajas, coches obsoletos (y contaminados con asbesto en el subte) y sin accesibilidad para el pasajero físicamente  limitado.

“En el subte” – dijo David Carballo, delegado de la línea B,  “una gran parte de escaleras mecánicas y ascensores no funcionan y los andenes están atestados. Todo con una explicación común: no se realiza el mantenimiento ni las inversiones necesarias”

O dicho de otra manera,  se trata de manejos fraudulentos con los millonarios subsidios que enriquecen a empresarios corruptos con la complicidad del gobierno. Así lo reconoció el arrepentido y procesado Roggio ex presidente de Metrovias, a la que, no obstante, Larreta le prorrogó la concesión. Este robo al bolsillo se da acompañado de una inflación que cerraría el año en un 48% contra aumentos de salario del 20 al 30%,  con una fuerte pérdida de poder adquisitivo, previéndose para el 2019 un piso de 30% de inflación, con una canasta de pobreza estimada en $25.200 contra salarios promedios en $17 mil.

“Solo la movilización popular”  – concluyó Paletti – “puede enfrentar los tarifazos para que este ajuste no lo paguen los trabajadores. Las centrales sindicales deben convocar el paro Nacional. La AGTSyP debe promoverla”

Dos años de promesas incumplidas

13.1.2019

Por Revista Cítrica

El 10 de enero de 2017 la policía de la Ciudad reprimió y desalojó a hombres y mujeres que se dedicaban a la venta ambulante en las calles de Once. Rodríguez Larreta les prometió trabajo en blanco y no cumplió.

 

“Hace dos años nos prometieron reubicarnos en un lugar que nos iban a dar. Pero nos mintieron. Nos pidieron los documentos y todo, ¿y qué pasó? Que a las dos de la mañana te encontrabas que te estaban sacando la mercadería de tu casa. Hoy por hoy nos da terror cuando nos dicen que nos van a censar, y nos da terror dar los documentos porque no sabemos si no es para sacarnos la mercadería. Por eso no me quiero censar. Yo no creo en ellos. ¿Cómo sé que no van a hacer lo mismo si hoy vinieron, se llevaron todo y nos pegaron? Por eso no me quiero ir de acá, del medio de la calle. No es que me gusta luchar, es que no me queda otra para darle de comer a mis hijos”. Este testimonio de una vendedora ambulante no es de hoy. Es de hace dos años.

Exactamente hace dos años la policía de la Ciudad reprimía y desalojaba a los manteros y las manteras de Once. Y les prometían el paraíso. Un paraíso que, ya sabían, nunca sería real. “Es una mentira, es una estafa”, decía una señora en silla de ruedas que había sido golpeada por unos policías, que en medio de tantos palos e impunidad no se detuvieron a ver si golpeaban, mujeres, niños o discapacitados.

¿Y el paraíso prometido por Horacio Rodríguez Larreta? Unos galpones propios cedidos por el Estado. El sueño del local propio. Trabajar bajo techo, no sufrir el sol de enero, el frío de julio ni las tormentas. Además les prometió que estarían en blanco y tendrían el apoyo y la propaganda suficiente como para que la gente se acerque a esos galpones, ubicados por calles donde no pasa un alma. Prometió que publicitaría los galpones para que vendedores y vendedoras no tuvieran que volver a la “ilegalidad” de la calle. Pero han vuelto a la ilegalidad. Porque las promesas nunca se hicieron realidad.

“Nos duele en el alma llegar a nuestras casas y decirles a nuestros hijos que no tenemos nada. Vivimos el día a día”

El recuerdo de aquel 10 de enero aún le duele a Margarita, referente de vendedores ambulantes de Once: “Llegaron a la madrugada, por sorpresa, y levantaron los puestos. A la mañana nos juntamos con los demás vendedores y la policía tomó represalias. Por intentar defender a una señora en sillas de ruedas, recibí un palazo en la espalda. Vinieron a romper todo. En ese momento lo único que hice fue correr. Los varones estaban atrás, las mujeres por delante. Así y todo no tuvieron contemplación. Dolió mucho”.

Dolieron los golpes, dolieron las pérdidas económicas de ese día y de los que vendrían, dolió la mudanza, dolieron las promesas incumplidas pero lo que más duele es el hambre y la necesidad: “Nos duele en el alma llegar a nuestras casas y decirles a nuestros hijos que no tenemos nada. Vivimos el día a día. ¿Quién se pone en los zapatos del pobre?”, se pregunta Margarita.

El Gobierno de la Ciudad -en 2017- les hizo creer a manteros y manteras que se ponía en los zapatos del pobre, que los ayudaría si censaban y se mudaban a la Feria del Once en La Rioja 70 o a la Feria de la Estación, en Perón 2869, dos puntos del barrio por donde casi no pasan quienes todos los días se toman el tren. En los tiempos en donde aún había manteros y manteras con la esperanza de que los puestos funcionaran, había 750 personas entre los dos predios. Al principio hubo curiosidad: el público se acercaba a consultar, comprar, o simplemente iba de paso. Pero el esplendor duró poco, muy poco. Y la propaganda prometida por el Gobierno de la Ciudad nunca llegó: “Muchos compañeros renunciaron por no tener dinero para reponer la mercadería. Y tener lo que tenemos nos ha costado años de sacrificio”, confiesa Margarita.

“La venta está muy baja por la falta de publicidad. Lamentablemente el Gobierno no tiene ningún interés en que esto funcione. Pensamos que íbamos a entrar en la formalidad del sistema, pero ya llevamos casi dos años, y no pasa nada. Muchos tienen miedo de salir a vender por la policía”, agrega Henry. Cítrica recorrió los galpones: más allá del inspector que se pasea con el chaleco del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, el vigilante y los mismos vendedores, no hay más nadie en el lugar.

“Muchos compañeros renunciaron por no tener dinero para reponer la mercadería”

“¿Dónde está el Ni una menos? Porque acá vinieron los policías y nos pegaron a todas las mujeres, y encima se robaron toda nuestra mercadería. Yo soy padre y madre para mis hijos, los mantengo, porque mi esposo es discapacitado y no puede trabajar. Además tengo a cargo a dos nietos. Soy el sustento de mi casa y hoy me quedé sin nada. Yo vengo desde La Plata a trabajar, porque acá los alquileres están demasiado caros. Si tuviera otra opción, estaría trabajando en otro lugar. A mí me gustaría dejar la calle. Pero no puedo. Tengo que venir y trabajar. Ni robar, ni vender falopa. Yo soy una mujer de 40 años y no consigo trabajo. En realidad no tendríamos que ser manteros, tendría que haber laburo para todos. Un día que llueve no podés armar el puesto, y ese día no llevás nada a tu casa”, decía Gabriela el 10 de enero de 2017, el día que le prometieron un techo para que pudiese trabajar a pesar de la lluvia. Eso, por supuesto, nunca pasó: hoy los galpones se inundan hasta el primer chaparrón y no solo no se puede vender; también se arruina la mercadería.

“Estoy convencido de que el negocio funcionaría si tuviera mayor difusión. Yo fabrico los productos que vendo y tengo que bajarle los precios aún cuando todo sube y ni siquiera así consigo vender. Acá venimos a calentar el asiento. Vendés una prenda y no te alcanza ni para el menú. Si incendiamos un contenedor en la puerta, la prensa viene enseguida y nos criminaliza. Nos discrimina. Ahora nadie viene a ver cómo estamos”. Alex solo necesita que alguien vea lo que vende para poder venderlo. Eso les prometieron, no cumplieron. Dos años de promesas incumplidas.

“El reino de los manteros”, “Las cifras millonarias que mueve la venta ilegal”, “El mantero que tenía pesos y dólares”, “Los manteros quemaron basura”, decían la televisión, Clarín y La Nación el 10 de enero de 2017.

El 10 de enero de 2019 ya no dicen nada. Dijeron hace dos años que el Gobierno les daría trabajo a manteros y manteras en los galpones. Nunca esos medios fueron a los galpones. ¿Para qué irían? La misión está cumplida.

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